#CulturaDSD: #ClavesPsicologicas para la #ProtestaOrganizada por @Tanaka84

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Escribo esto con la esperanza de que llegue a quienes están organizando las acciones de protesta.

 

 

Es natural pensar que el fenómeno de protestar es una acción efervescente, producto de una disposición emocional (sentir rabia, injusticia); pero partir de esa suposición para asumir que un grupo social va a desbordar las calles es una visión extremadamente limitada de las acciones colectivas. En su lugar, me permito esta carta para explicar la noción de protesta pública como se ve expresada en la literatura científica.

 

 

Tenemos que entender que la protesta es un fenómeno complejo, no hay una única razón que conduzca naturalmente a que una persona decida salir a la calle; en este sentido, debemos conocer cuáles son los elementos que componen el proceso de toma de decisión de salir a la protesta si deseamos motivar a más personas a activarse.

 

 

 

En primer lugar, hablemos de los factores externos, más específicamente del ambiente u espacio en el que ocurre la protesta. Tilly explica que las protestas se dan naturalmente bajo una de estas condiciones:

 

 

1 . Donde existen oportunidades de seguridad ambiental, es decir, aquellos espacios en los que los agentes represores no pueden acercarse con facilidad, donde el protestante está protegido por el espacio geográfico, o donde puede resguardarse rápidamente.

 

 

2. En los espacios creados por la incompetencia estatal, es decir aquellos lugares donde el propio estado no tiene alcance (el ejemplo de Caracas son las manifestaciones en el este de la ciudad)

 

 

3.En los espacios sancionados por el estado (es decir, aquellos lugares donde los grupos represores permiten la protesta).

 

 

Es de suma importancia entender que el espacio es un elemento integral en el proceso de protesta, no es un mero fondo de teatro, no es simplemente el lugar donde ocurren los eventos; para todos los efectos, el espacio es tan importante como el mensaje, la emoción o la identidad.

 

 

¿Qué podemos sacar de acá?, cuando vayan a convocar a una protesta deben conocer y preparar no solo el lugar de la concentración, sino las rutas; deben determinar cuáles son las vías de escape en caso de acciones represivas del estado, deben conversar con las juntas de condominio de esos sectores, prepararse para albergar personas en edificios, centros comerciales o locales en caso de ser necesario. Lógicamente, la dirigencia no tiene que avisar esto con antelación, es una logística interna, pero la gente que acude a su llamado debe está plenamente consciente de que el espacio por donde transitan ofrece oportunidades ambientales para salvaguardarse, y el indicador de eso (lo que la gente va a ver para decir “estos panas saben lo que hacen”), es que se designen líderes de cuadrillas con megáfonos que vayan dando instrucciones sobre los lugares, e indiquen rutas alternativas en caso de represión.

 

 

Es decir, la protesta no es solo convocar a un lugar, es preparar ese lugar y las rutas, es elaborar planes contingentes ante las acciones de represión. La protesta no comienza cuando la gente se reúne, es un proceso que viene desde antes, ¿saben cuánta gente deja de salir a la calle porque a) no tiene cómo llegar al punto b) no sabe cómo regresar después de que la protesta acabe? Por un lado no hay sistema de transporte público, por otro, no todo el mundo tiene como desplazarse, todo esto se resume en la máxima de la teoría de costos, si el esfuerzo de moverse a un lugar es más grande que el beneficio percibido (tema que abordaré en el siguiente punto), tenderé a no desplazarme. La solución de tener mucho puntos de partida es buena, pero no es perfecta, porque no permite generar suficiente masa de personas para sobreponerse a la fuerzas represivas del estado.

 

 

En segundo lugar, debemos conversar sobre los factores psicológicos que inciden en la intención de protesta, una vez más, debo recordar que esto de salir a la calle no es producto de una sola causa, numerosos elementos se conjugan y son sopesados a nivel cognitivos antes de que la persona tome finalmente la decisión.

 

 

El primer elemento lleva por nombre la justificación del sistema, que es entendida como el acuerdo de las creencias del sujeto con el estilo de gobierno. Dicho en criollo, que tan de acuerdo está la gente con el sistema de gobierno y cuan capaces son de justificarlo. Por ejemplo, cuando alguien critica la situación actual y otra persona responde “pero en la cuarta se comía perrarina”. Por supuesto, mientras más coincidan tus creencias con las de un sistema y mientras más lo justifiques, menor será tu probabilidad de salir a protestar. Sin embargo, con el nivel de descontento en la ciudadanía creo que este es un elemento que merece poca atención.

 

 

El segundo elemento es la saliencia de incertidumbre, que podemos comprender como la inseguridad que experimenta una persona hacia una protesta respecto a 1. el alcance de objetivos y 2. la propia seguridad. Esto en resumidas cuentas quiere decir que las personas que perciban que las protesta no tendrá resultados directos y apreciables o que sienta que su seguridad corre riesgo, tendrá menores probabilidades de salir a protestar.

 

 

Aquí es importante detenerse y profundizar en cada uno de los dos subcomponentes que menciones antes. Con respecto al alcance de objetivos, voy a ser muy franco, en los 22 días de protesta, la MUD no ha propuesto ni un solo objetivo claro, dejando que sea el propio imaginario Venezolano que se encargue de elaborar ese objetivo, y ¿cuál es el objetivo que emerge naturalmente?, la salida de Maduro. Evidencia de ello es la euforia del día jueves, cuando comenzaron a correr rumores de luces antiaéreas en Miraflores. ¿Fue sembrado por el G2? Qué se yo, lo que si se, es que la gente se conectó con ese discurso y lo compartió porque apelaba a la mítica que han elaborado ante la ausencia de una hoja de ruta.

 

 

Cada protesta tiene que tener un indicador de logro, algo que tiene que ocurrir para que la gente diga “LO LOGRAMOS!”, estos pueden ser (por dar algunos ejemplos), en orden de importancia: a) causar un cambio político o social (que alguien se pronuncie o renuncie, que la gente de un edificio baje a protestar), b) Alcanzar un sitio (marchar al centro), c) reunir a un número de personas determinado (censar hasta llegar a un millón de personas) d) cumplir un número de horas en la calle (trancar una vía por 24 horas).

 

 

El indicador de logro no aparece de la nada, sino que se toma en función al objetivo de la protesta y la estrategia asociada. Por ejemplo, supongamos que el objetivo de mi protesta es lograr que un canal de televisión nacional trasmita noticias sobre nosotros, entonces mi estrategia es trancar las vías de acceso al canal; mi indicador de logro puede ser o a) que nos entrevisten y trasmitan en vivo por el canal o b) que pasemos 24 horas de vigilia limitando el paso de los trabajadores del canal. (ESTO ES SOLO UN EJEMPLO OJO)

 

 

Todos los participantes deben conocer el objetivo antes de iniciar la acción de calle, y no hay que anunciarla con antelación, solo es necesario que la gente sepa que el objetivo será propuesto en el lugar de concentración.

 

 

Con respecto a la saliencia de incertidumbre y la seguridad personal, ese punto ya lo he abordado en las consideraciones sobre la preparación del espacio; el protestante no tiene que saber cuáles son exactamente las contingencias preparadas, solo tiene que tener la firme certeza de que han sido preparadas y que las personas que los orientan están listos para eventualidades.

 

 

El tercer elemento tiene que ver con la identificación con el grupo, es decir, que tan unido se siente la persona al grupo social que protesta, es de suma importancia entender que las protestas contra este gobierno son increíblemente heterogéneas, tenemos personas de todas las edades, orientaciones políticas, estratos económicos, culturas y otros. Y ciertamente la dirigencia actual apela a la Venezolanidad como el hilo conductor, pero eso no es suficiente, es importante que la gente se identifique a sí misma, que genere una identidad respecto a este movimiento.

 

 

Una vez más, pido permiso para  hablar con franqueza, en este momento solo estamos viendo “unas protestas más”, si queremos que esto persista en el tiempo, tenemos que ponerle un nombre y la gente tiene que identificarse con ese nombre, tenemos que ponerle un símbolo que la gente utilice y se comprometa con, como ejemplo burdo, piensen por favor en el sinsajo de los juegos del hambre. Se necesitan de una identidad colectiva que vincule a las personas con lo que está pasando, que construya un compromiso emocional, que la persona se sienta orgullosa y representada. Como ejemplo burdo, si llamásemos a esto “Movimiento por el futuro” nos tendríamos que identificar a nosotros mismos como “futuristas” y hacer todo lo posible para que ese movimiento no desparezca, porque sería como amputarnos un brazo, perder una parte de nosotros.

 

Estas son solo algunas recomendaciones fundamentadas en investigaciones relacionadas al tema, que espero sean de ayuda para este y cualquier otro movimiento que estén intentando construir un mundo mejor

 

Gustavo La Fontaine
@Tanaka84

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