#OpiDSD Diáspora Venezolana ¿Huérfanos Políticos? por @Charles0145

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Las consecuencias de la diáspora venezolana no se han hecho esperar, familias divididas, procesos especiales migratorios para los venezolanos, la salida alarmante de los más de 150.000 ciudadanos que antes durante y después del proceso de terror psicológico de la constituyente se fueron de manera desesperada por tierra hacia Colombia, entre otros. Pero de todas las consecuencias hay una que muy pocos han llegado a tocar y que, incluso, muchos lo toman como un tema tabú, el intento de silenciar al venezolano en el exilio.

 

 

Esta estrategia no es nueva, esta estrategia lleva mucho dentro de la élite política venezolana, casos de perseguidos políticos por denuncias de corrupción, activistas medios y figuras políticas con orden de captura dentro del país, y no solo ellos sino también ciudadanos comunes y corrientes, jóvenes estudiantes, adultos, familias enteras que por el caos económico y la falta de oportunidades se van a otros países muchos con absolutamente nada y sin garantías, a empezar desde cero, todos ellos son silenciados por la élite política al tratar de expresar su opinión.

 

 

Nos remontamos al 14 de octubre de 2016, un columnista de un portal afecto a la dictadura llamado “Mision Verdad” (el precursor de los portales como lechuguinos y creadores las noticias falsas que necesita Diosdado para su asqueante programa) coloca un mensaje dirigido a los emigrantes venezolanos muy milimétrico a mi parecer, en este mensaje aparecen muchos de los puntos que en la opinión pública tanto de sectores de la dictadura como de la oposición venezolana repiten sin cesar:

 

http://misionverdad.com/columnistas/carta-a-los-emigrantes-venezolanos

 

En este mensaje además de desestimar el valor de las personas que se fueron de Venezuela de principio a fin con argumentos fácilmente refutables, deja muy claro varios puntos claves para su propaganda de odio:

 

  • El venezolano que emigró es un cobarde.
  • El venezolano que emigró es la parte más pútrida del gentilicio.
  • El venezolano que emigró es un “vendepatria” y odia a su país.
  • El venezolano que emigró es un fracasado y nunca logra superarse o adaptarse.
  • El venezolano que emigró no debe opinar sobre la clase política ni la situación actual del país ya que eso “está mal”, comparando al pensamiento crítico como odio al país o queriendo dejar mala imagen. O Simplemente no puede opinar porque no está viviendo las penurias de la dictadura chavista.

 

 

Ahora yo le pregunto a usted compatriota ¿Ha escuchado usted al menos uno de estos mensajes viniendo de alguien que usted conoce? ¿Ha escuchado estos mensajes viniendo incluso de gente que “está de su lado”?

 

 

Dolorosamente la respuesta de muchos será que sí.

 

 

Y sí las lastimosamente hoy estamos “huérfanos políticos”.  Si en Venezuela la disidencia después de casi 5 meses de lucha fue traicionada y está aún recuperándose mentalmente de eso. Los exiliados llevan ya más de 10 años de traiciones de sus supuestos representantes.

 

 

Somos “huérfanos políticos” sin representación política tanto local de nuestra realidad sin poder opinar como ciudadanos del lugar que residimos (en algunos países por muchos años hasta poder nacionalizarte) como también estamos sin representación ni vocería dentro de nuestro país natal del cual muchos incluso no querían irse, pero por necesidad lo terminaron haciendo.

 

 

Más de una vez los “analistos”, los opinadores de la misma oposición formal venezolana ha desestimado los mensajes de todo el cúmulo de compatriotas que viven fuera de su nación, que “vivimos en una condición privilegiada”, que debemos “desentendernos de las acciones”, que debemos incluso preocuparnos solo de “ayudas monetarias a la causa”.

 

 

El mismo Henrique Capriles en sus rutinarios programas por internet mandó a callar a las personas en el extranjero después de que se quejaran de la farsa de la agenda del 2016, llamándonos “empantuflaos”, repitiendo unos de los puntos que un agente de propaganda de la dictadura dejaba en su mensaje de odio. (Y esto no me lo dijo ningún sátrapa de la dictadura, lo vi en vivo).

 

 

El resentimiento hacia el venezolano en el extranjero va más allá de las diferencias políticas en Venezuela, de un lado eres un vende patria, siempre te han tenido desprecio y del otro eres un cobarde por “abandonar la lucha”, y la verdad es que no culpo ni critico a las personas que repiten esto, son víctimas del mismo plan de control de masas de la dictadura, lastimosamente el mensaje ha calado.

 

 

Este plan para generar odio inclusive va más allá de mensajes directos por parte de líderes políticos, van muchas cuentas de Twitter falsas, imágenes de odio de uno y otro bando contra los que se fueron, financiamiento de grupos radicales pro-dictadura en el extranjero para contrarrestar los actos que se organizan en el mismo exilio (caso FPMR en Chile), portales de noticias sin firma resaltando el “rotundo fracaso de los venezolanos en el extranjero”.

 

 

Con todo esto se creó el estereotipo de un venezolano en el extranjero, egoísta, superficial, antipático, no se adapta nunca, que nunca respeta las leyes y es lo peor de la sociedad venezolana. (Igualmente uno de los puntos de propaganda del sujeto de Misión Verdad).

 

 

Emigrar no es fácil, no todos lo logran, pero tampoco es imposible y ya más de 2 millones y medio de venezolanos lo han demostrado, unos mejores que otros; pero esa parte penosa del exilio de la cual no niego su existencia no es mayoría ni representa un número resaltante de personas cuando lo analizamos a fondo (o lo vivimos en carne propia conociendo gente nueva y adaptándonos sea cual sea el país que nos abrió las puertas, a algunos les cuesta más a otros menos pero los que nunca lo logran son los únicos que quieren resaltar el día de hoy).

 

 

Antes del plebiscito (y fraude que terminó siendo). Éramos “empantuflaos”, el típico mensaje hacia la disidencia de parte del status quo de no opinar.

 

 

Durante el plebiscito los venezolanos en el extranjero se organizaron en masa, apoyando con dinero, logística, entre muchas otras cosas a la realización del mismo. Después de los resultados nos llamaron héroes, que el exilio se había unido para dar un mensaje claro, éramos su bandera de victoria.

 

 

Después de la traición y el reclamo de todas las personas volvimos ser “empantuflaos”, solo que ahora tenemos que callarnos y dar dinero para que se puedan inscribir en sus mugrientas elecciones regionales, volvimos a ser los huérfanos políticos de siempre, los que no tienen voz ni voto.

 

 

Pero no todo es malo en este proceso, el exilió si se unió, a quien más le duele son a los estafadores que no dejamos incluir en ese proceso para que nos utilicen de bandera, pero pronto dejaremos de ser “huérfanos políticos”.

 

 

Para finalizar solo nos queda llamar a la reflexión a todos esos venezolanos que alguna vez repitieron inconscientemente los mensajes introducidos por la dictadura. Los que están afuera no son sus enemigos, emigrar no es fácil y el que tiene éxito no fue por magias de la vida, fue por trabajo y dedicación, las comodidades y los “lujos” se ganan trabajando, el dinero no cae del cielo y vivir en otro país no te hace tener buena vida instantáneamente. Pero el que quiera hacer parecer que es todo lo contrario… pues ya saben cuál es la agenda que tiene marcada…

 

 

Carlos Ardila

Venezolano en Chile.

@Charles0145

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