#OpiDSD El venezolano quiere que “Le Resuelvan” por @dillegaslib

 

 

El día de hoy (viernes 4/1) estaba retomando me agenda laboral, revisando material y preparando datos de unos proyectos que inician con el año; así que para retomar la rutina y empaparme de la situación actual de Venezuela antes de mi regreso sintonizo uno de los programas de radio que más respeto en horario matutino “A tiempo” programa de quien durante muchos años fuera ancla de Venevisión Eduardo Rodríguez (por quien siento una profunda admiración); en el programa se desarrollaba una “mesa de debate” donde varios “representantes” de la oposición política venezolana discutían sobre los escenarios que se presentan en este año que recién empieza. Durante la discusión donde cada uno defendía su postura (mas desde un punto de vista personalista que desde una visión país particular) uno de los panelistas (cuyo nombre prefiero mantener en privado porque la idea es discutir ideas no personas) dijo una frase que en el momento dio la impresión de ser aislada, pero en el fondo es la base de la tragedia de La República; “El Venezolano quiere que LE RESUELVAN”.

 

 

Esta frase es un resumen perfecto no solo de las últimas dos décadas, definitivamente puede usarse para sintetizar el pensamiento político de la población venezolana durante las ultimas seis décadas, y es que precisamente ese es nuestro problema, queremos que alguien resuelva, pero no sabemos que queremos que resuelva, no queremos saber como lo resuelve, porque no queremos ayudar a resolverlo. Y eso complica mucho las cosas; no queremos responsabilizarnos como población de “mejorar” la situación de nuestro país de la que somos corresponsables; no queremos como individuos de una sociedad en crisis conocer los problemas porque lo único que nos interesa es que nuestra situación como individuos sea la “ideal” o en otras palabras “queremos estar bien” a costa si es necesario del bienestar de mi vecino; y ese es precisamente el problema, no la situación del país, es la actitud que tomamos ante la situación del país.

 

 

Al decir queremos que nos resuelvan como actores activos de las dinámicas sociales nos exculpamos de la situación que atraviesa Venezuela, como si la misma se tratara de un evento fortuito un acontecimiento que podría ser atribuido a la providencia en lugar de una dinámica política y social de la cual todos somos participes y responsables; por eso para nuestra idiosincrasia es mucho más cómodo tomar la postura de “victimas de las circunstancias”. Y es en ese punto, en esa decisión colectiva consciente que nos da una falsa paz sobre las circunstancias adversas que atraviesa nuestro país en donde nos entregamos al populismo, a líderes mesiánicos, que prometen soluciones fáciles a situaciones complejas, entregamos como pueblo de manera voluntaria y cómoda nuestro futuro a unas personas que como buenos venezolanos “solo quieren estar bien” sin importan a quien perjudican para lograrlo.

 

 

Es en este punto que como población debemos entender que quienes somos como individuos y como sociedad es el reflejo del país que tenemos, que nuestras circunstancias como nación no son producto de fuerzas que escapan a nuestra existencia o un capricho de la providencia; y por el mismo motivo no puede ser resuelta por el azar o por la intervención divina. Somos nosotros como población que tenemos que hacernos responsables entendiendo que País, Estado, Nación son conceptos abstractos y que cobran vida a través de las acciones de sus habitantes, entonces como habitantes tomemos las acciones que nos llevaran al país que deseamos.

 

 

Tenemos que olvidar la idea de “queremos que nos resuelvan” y reemplazarla por la idea “tenemos que construir” porque lo que ocurre es nuestra responsabilidad y Venezuela no esta presa de ningún gobierno, ni de ninguna dictadura, esta presa de nuestros miedos y nuestras ideas de “que debe ser un país”, no podemos esperar tener un gobierno que respete las leyes cuando somos una población que no respeta un semáforo; no es lógico pretender vivir en un estado de derecho cuando tenemos una población que no puede respetar una cola y finalmente no podemos esperar que nuestros líderes se mantengan fieles a su palabra y propósito cuando somos una población que como individuos no cumple objetivos simples como ser puntual en la hora de llegada acordada.

 

 

Tenemos un 2019 lleno de retos, y el primero y más importante de todos es convertirnos en los ciudadanos de ese país que deseamos que sea Venezuela, porque un país cobra vida a través de las acciones de sus habitantes.

 

“Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido así mismo”
Buda.

 

 

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