#OpiDSD La muerte de la MUD por @yasmincnunez

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Mis reflexiones sobre la merecida muerte de la Mud. A mi entender la MUD nació, no para hacer oposición, sino para evitar que alguien fuera de su seno lo hiciera. Sus miembros, cual juego de monopolio, se dedicaron a ganar “espacios sin valor real” que el régimen chavista les fue concediendo a cambio de ayudar a sostenerlo.

 

Nunca se plantearon sacar al chavismo del Poder, nunca fueron una alternativa. De una concentración de viejos populistas venidos a menos, era imposible que surgiera un proyecto de país convincente para ganarle a un populismo tan salvaje con una chequera tan voluminosa como la que manejó el chavismo.

 

Nunca hubo un plan, por eso la única estrategia, el único paquete que pusieron en venta fue el electoral. De allí que nos tuvieran tantos años engañados con la promesa de elecciones cruciales, alternados con llamados a calle que luego apaciguaban con diálogos y seguir con el guiso electoral.

 

Nunca, lo que se dice nunca, permitieron que la sociedad civil se expresara, nunca convocaron a los distintos sectores de la sociedad, porque eso significaba tener que darles oportunidad para que entraran a disputar parte de esos “espacios” que tenían bajo su control.

 

Medios de comunicación, periodistas, gente con influencia, banqueros y testaferros a granel, incluyendo a Oderbrecht, proporcionaron ese blindaje que los cubrió con un manto celestial que los hacía intocables. Por lo que cualquier crítica o criticador eran inmediatamente neutralizados.

 

Así surgieron cualquier cantidad de mantras para blindar a la Mud: “Capriles evitó un baño de sangre, si criticas a la MUD le haces el juego al chavismo, tú que propones, si no te gusta la MUD sal con un fusil, a ti te pagan, suma no dividas, si eres divisionista estás con Maduro”.

 

Poco a poco, ese blindaje comenzó a presentar fisuras cuando el cuestionamiento comenzó a gestarse desde adentro,pues ante el deterioro de la economía y el acelerado empobrecimiento de los venezolanos, pedirle a la gente paciencia se convirtió en una inmoralidad difícil de sostener en el tiempo.

 

Los viejos políticos acostumbrados a dirigirse a las masas mudas se aferraron a sus feudos políticos de la era de piedra y los jóvenes en vez de avanzar se dedicaron a copiar el viejo modelo partidista cegados por el éxito de la supervivencia de viejos dirigentes en la era chavista.

 

Pero todo engaño está condenado a su fin en estos tiempos de redes sociales. Los viejos cogollos creyeron que podían seguir ejerciendo la política cual contrato de adhesión, donde ellos imponían las líneas y la ciudadanía se sometía a ellas sin chistar. Las redes sociales se convirtieron en el espacio para darle voz al ciudadano, y así los políticos engañadores de oficio comenzaron a sentir las molestias de un ciudadanía que despertó, recuperó su poder y decidió enfrentar a unos dirigentes que ejercían el engaño con total impunidad.

 

Políticos que sin pudor alguno un día llamaban a protestar, y al mismo tiempo, ese mismo día, ya estaban negociando parar esa protesta a cambio d un “espacio”, a cambio de unas cuotas de reparto propias de la vieja era, pero inaceptables en un momento como el que vive actualmente el país

 

Ya la MUD murió, que nadie lo dude. Cualquier nueva organización o maridaje que surja de un muerto no serán más que fantasmas que se niegan al descanso eterno. El reparto de la herencia que hoy vemos no vale absolutamente nada, porque nada de lo que proponen sirve para una Venezuela que exige un cambio total. Cualquier intento de vendernos nuevas facetas del mismo populismo de ayer y de hoy debemos rechazarlo con contundencia.

 

Somos una ciudadanía que ha despertado lenta pero progresivamente, no podemos perder esta oportunidad de consolidar un modelo de país distinto a los que ya mostraron ser un fracaso. No tengamos miedo de alzar la voz, exijamos y no caigamos de nuevo en latrampa de justificar liderazgos mediocres.

 

Si alguien quiere nuestro apoyo, que haga el esfuerzo de ganárselo, con honestidad. La demagogia, las falsas promesas, los proyectos de País populistas, murieron con la MUD, quien venga a vendernos otra falsedad, pues que se gane con creces nuestro contundente desprecio. La gran estafa opositora ha llegado a su fin.

 

 

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