#OpiDSD Sobre campañas, elecciones y abstención por @jninopr

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Hay molestias severas, de parte de quienes creen en el voto en este contexto, contra aquellos que no consideramos que sea correcto, sensato, coherente, estratégico ni beneficioso votar en esta realidad. Nos acusan de minoría, sin embargo, están dispuestos a culparnos de ser quienes “promoviendo el abstencionismo, harán que el chavismo salga fortalecido”.

 

 

Para empezar, esa lógica tiene cuatro premisas que, en mi opinión, son erradas:

 

 

a) Que se tratan de elecciones libres y transparentes.

 

 

b) Que las gobernaciones aún son instancias de gobierno y poder descentralizado

 

 

c) Que al chavismo no le convienen estas elecciones e intentan desmotivar el voto opositor para ganar por abstención

 

 

d) Que hay diferencias sustanciales entre el PSUV y la MUD; como para que la epistemología de la confrontación y la polarización, tenga sentido y asidero.

 

 

 

Ante eso, quiero aclarar lo siguiente:

 

 

A) No son elecciones libres ni transparentes. De hecho, son más un simulacro electoral para intentar cubrir la adjudicación de gobernaciones ya negociadas.

 

 

B) Gobernaciones que no son lo que deberían ser, sino más bien una suerte de conserjerías que deben someterse, por la fuerza, a la ANC.

 

 

C) El simulacro sí favorece al PSUV, porque da una impresión de democracia ante la comunidad internacional. De paso, si somete a los gobernadores a la ANC, estos estarían avalando y legitimando dicha instancia.

 

 

D) Legitimación que conviene a la MUD, que lejos de ser una alternativa a la dictadura PSUVista, ha decidido entenderse con esta y cohabitar en un mismo sistema. Es decir, la dictadura en Venezuela puede ser vista como un sistema bipartidista, donde la lógica de la polarización no es más que una ilusión, inducida para beneficiar dos polos de poder que al final se entienden y complementan. Ergo: no, no hay diferencia substancial entre el PSUV y la MUD, ambos son parte del problema.

 

 

 

Esto tiene un reflejo interesante en la dinámica campaña.  Si bien en Venezuela, desde que tengo memoria, el show como política siempre ha funcionado y ha movido gente. Usualmente, destacaban dos elementos en las campañas.

 

 

 

a) Plantear problemas reales de la población como bandera

 

 

b) Plantear propuestas someras, populistas, irrealizables o simplemente por marketing, pero propuestas al fin, que distinguían un plan de gobierno de otro y daban a entre ver que tratan de alternativas diferentes.

 

 

Esta vez esos elementos casi no están presentes. Hay, sin embargo un punto en común en todo esto y que no parece haber una preocupación real por ganar. El fin no es que el candidato gane, el fin es que el ciudadano salga y vote, ni más ni menos. No se trata de una campaña donde se disputan dos candidatos, es una campaña contra la abstención

 

 

Pero ¿por qué? ¿por qué un país como Venezuela, electoralista por excelencia, ambos grupos de poder hacen tanto esfuerzo en motivar al voto en sí mismo, en vez de promover el voto POR la opción que representan? ¿si Venezuela es un país electoralista, porque tanto esfuerzo, como para que incluso dos presidentes – PPK y Santos – hicieran un llamado al voto?

 

 

Si se tiene en cuenta la explicación de sistema de dictadura bipartidista y las elecciones como adjudicación, es fácil comprender porqué. Y es que eso está negociado, sin embargo es necesario que haya votantes para que sea presentable ante el mundo, para dar un mensaje claro: “acá ya no hay problema, nos pusimos de acuerdo (MUD-PSUV) y la gente apoya esto como solución.”

 

 

Sin embargo, la abstención prevista para estas elecciones es alta. Y no por ninguna campaña del PSUV o el G2 cubano, que ya entendimos que necesitan esto. Sino por una reacción social simple: el hastío de la población con la clase política y el sin sentido lógico de ir a votar, como principal motivación inhibitoria.

 

 

 

Vea usted los esfuerzos de la MUD, ellos se concentran en hacer un llamado al voto, tratan de reducir el ejercicio ciudadano y los escenarios de lucha política para la victoria, al electoralismo. Se concentran simplemente en decir que hay que cuidar espacios, comparando otros momentos y otros países, como si Venezuela tuviese la misma realidad que ellos, cuando realmente son contextos diferentes. La principal argumentación no es una propuesta política, no es una coherencia estratégica ni táctica, es decir que si no son ellos, son candidatos el estilo de Lacava.

 

 

 

Lo que nos lleva a hablar de los candidatos del PSUV. Estos últimos son la mayor propaganda opositora: son impresentables, y eso es adrede. La mejor forma de motivar el voto en esta realidad, donde hay decepción con la política, es que la alternativa sea que ganen sujetos tan impresentables como Lacava. La polarización y el miedo como motivadores, así sea solo por “el menos malo”.

 

 

 

Y, sí, mudan los centros electorales. Eso no es para “torpedear” y hacer trampa. Quien va a votar, no dejará de hacerlo por ello, pero seguro permitirá tener más gente junta para la foto, al reducir la cantidad total de centros, y que de la impresión de asistencia masiva a los comicios. ¿La prueba de que esto no afectará el voto? que la MUD, como la sumisa de esta pareja dictatorial, no protestó los cambios de centro: lo invitó cordialmente a ir a su nuevo centro y votar, porque solo para eso lo necesitan a usted, para validar las marramucias ante el mundo, sin importarles en lo absoluto su voluntad como elector.

 

 

José Niño

@jninopr 

 

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