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La Paradoja de la Sociedad Fracturada

A continuación, una gigantesca cantidad de grama seca producida por mí, son pensamientos puntuales no conectados de forma lógica o intuitivita. Si tienes convicciones firmes y crees que tu verdad es definitiva, mejor no leas más y gracias por el click.

Aunque usted crea que estoy comenzando por el final.

Las fracturas sociales no ocurren por decisiones conscientes de las mayorías, regularmente, unas élites se asocian para generar cambios sin visión y sin estrategia, persuaden a las sociedades en crisis y las cosas salen mal, muy mal cuando ese anhelo de cambios es pensado y dirigido desde la mediocridad y desde la subjetividad del interés individual y, es justo allí, donde las izquierdas y criminales de hemisferio vieron las debilidades de las derechas, no tienen visión ni estrategia más allá del individualismo e interés propio.

Las fracturas sociales siempre son equivalentes a las fracturas en las libertades, por ello, su antítesis es que la lucha por la Libertad une a los pueblos. Esto no es nuevo, desde los Imperios pre Cristianos hasta nuestros días, esta dicotomía se mantiene como una ley social, en todas las culturas y en todas las eras: La supresión de libertades fractura sociedades, la lucha por la libertad une y construye sociedades.

Toda fractura social proviene de un crimen contra la sociedad misma y, este crimen, se conforma en ciclos porque va aumentando en cantidad y en calidad como causa/consecuencia de sí mismo al llegar al punto donde los análisis politológicos, sociológicos o económicos simples no interpretan correctamente la realidad y se propaga el error en la definición y en la predicción.

Entonces, una élite impulsa un liderazgo que sintetiza los anhelos de cambio de las masas, pero, que responda a los intereses reales y ocultos de dicha élite; esto, en sí mismo, es la grieta inicial de la fractura. Lo es porque cuando este liderazgo se distancia de la élite que lo impulsó intentará canibalizarla cercenando sus libertades, en consecuencia, se cercenan las libertades de la base social y se configura como lo que realmente es: Una grieta criminal.

Allí, el punto, la grieta inicial siempre es un crimen en sí misma porque el elemento disruptor, el liderazgo ascendente, estafa a la élite y estafa a la sociedad. Esta estafa es solo temporal, entre las fases siguientes estará en hacer de la sociedad fracturada un sistema organizado, del crimen una base de apoyo político y con una nueva élite derivada de la fractura, una isla privilegiada.

Cabe destacar que eso se percibe haciendo análisis secuencial desde el presente hacia el pasado, porque -inevitablemente- las sociedades y sus élites estarán en deseo y necesidad de cambio constante y esto es imposible sin el concurso de ambos y de un liderazgo que proponga e impulse. La diferencia medular está en la visión general del futuro a largo alcance con un correcto diagnóstico de la realidad presente. Así, la diferencia entre una sociedad fracturada y la que no lo está inicia en el momento en que los cambios deben ser propuestos y ejecutados, el cómo, el cuándo, el por qué son fundamentales; pero, sobre todo, la sinceridad debe ser un fundamento. Repito, el primer crimen es la estafa política a la sociedad que necesita urgentemente de cambios.

La sociedad fracturada no entiende sus fracturas, no comprende lo que la divide ni su propio aislamiento. No lo entiende porque -como ya señalé- las grietas se llenan con crimen y solo los criminales entienden el crimen, la gente decente y trabajadora no tiene porqué saberlo ni entenderlo; allí el otro gran problema, los sectores sociales que comienzan a entenderlo es porque se ven atrapados en esquema de los criminales y su lógica y, no en pocos casos, quedan inmersos en el mismo. Esto es parte de la paradoja.

Esta paradoja es fractal, nos lleva a otra, a medida que más entidades y sectores sociales asumen la fracturas, las fracturas crecen en cantidad y calidad; es decir, el crimen actúa como entidad inevitable para la subsistencia y, en consecuencia, el instintivo deseo y necesidad de sobrevivencia humana alimenta el crimen aumentado las fracturas; con ello, menos libertades que -de nuevo, otra paradoja- son los más grandes criminales quienes tienen más libertades dentro del territorio de la sociedad fracturada.

Estas fracturas tienen su impacto físico, territorial. Ante la disminución de las libertades y el aumento del crimen es lógico que sectores se segmenten territorialmente; unos hacia otras sociedades, otros en burbujas e islas internas. En ambos casos, mismas causas, mismas consecuencias, constituyendo otra paradoja porque las fracturas son eso, fracturas, no desprendimientos ni amputaciones; son trozos sociales no desvinculados, nadie escapa, nadie se salva, esté donde esté.

Las fracturas sociales somos personas, personas que sentimos y pensamos, por eso toda fractura social es equivalente a los cambios psicológicos de los miembros nativos de esa sociedad producto dichas fracturas y su sector nativo o potencial. Entonces, en este punto, la distribución y contribución del individuo en sociedad se altera de tal forma que su determinación, en sí misma, produce y acrecienta las fracturas; incluso, las lidera y se puede hacer emulable.

La Paradoja de la Sociedad Fracturada es que el Liderazgo que debería conducir la reorientación y reorganización de la sociedad proviene de la misma fractura, debe ser consecuencia, no causa. Por ello, luce irresoluble, como toda paradoja.

Paradojas.

Desde niño me gustaron las paradojas, supongo que la forma en la que me criaron incidió y la genética influyó. Mis padres me dieron muchos juguetes didácticos y libros, incluso, me enseñaron primero a sumar y a restar que a leer y escribir; luego, me enseñaron a leer con El Fantasma de El Nacional, pero esa es otra historia.

Me pusieron e indujeron a resolver cuestiones lógicas y no lógicas, como cualquier niñito en la etapa de preguntón hacía preguntas incómodas, pero…Se esforzaron un poco más en inducirme a que yo mismo hallara las respuestas antes decírmelas en vez de ahorrarse el proceso de hacerme entender, eso me preparó para comprender y procesar de forma sencilla a muy corta edad otras verdades crudas que sí me dijeron. Creo que le debo mucho más a Fisher Price, Petete, Consultor Visual, Érase una vez un hombre, crucigramas y legos que a muchas maestras amorosas que no sabían qué hacer con un gordito enano muy inquieto y jodedor.

Ya de adolescente, y superando la pobreza, estudiaba y trabajaba; aunque no lo crean, en ese momento no existía internet e iba con frecuencia a un lugar desconocido por muchos: La Biblioteca. Allí, no solo me ocupé de lo académico, así como muchos perdemos el tiempo hoy haciendo scroll en alguna red social, muchas veces me dediqué a ver títulos y portadas de libros -aunque en mi casa hubo y hay muchos-. Recuerdo que el primero que tomé por simple curiosidad fue de lógica, así leí varios sin tener a quién preguntarle y llegué a un librito de Althusser donde comparaba la lógica con la dialéctica, pero esa es otra historia.

Lo cierto, es que a esa edad había algo en la lógica que no me cuadraba; incluso, me parecía demasiado sencilla para ser verdad, me quedó claro que la lógica no describe todo y mucho menos nos describe como humanos.

Ya en la universidad me armé de valor y le comenté eso a un profesor en medio de unos rones, nunca le había hablado al respecto a nadie y me habló de las limitaciones de la lógica y las paradojas; me salieron buenos esos rones, ese profe logró que yo guardara silencio casi dos horas, le presté mucha atención y salí de allí prendido, pero con las ganas de meterme en el tema.

Así, descubrí varias de las paradojas famosas como la del Gato de Schrödinger y la Fuerza Irresistible. Eso me llevó en su momento a interesarme por una palabra “Cuántica” y, eso me llevó a lo otro “Relatividad”. Ninguna de las dos cosas fueron temas en mi carrera, libros al respecto eran complicados de conseguir en mi pueblo y, realmente, muy pocos de mis profesores lo entendían muy bien. Vale acotar que en ese entonces -siendo la química mi carrera- no estaba totalmente claro lo de las 18 partículas fundamentales y nos enseñaron el arcaico Átomo de Börh.

Luego, pagué muchas horas en un cyber leyendo al respecto, metido en foros en silencio; en mi casa no hubo internet ni computadora. Poco a poco se me fueron clarificando muchas cosas y entendí el asunto de fondo de las limitaciones de la lógica, y de la utilidad de ejercitar el intelecto pensado paradojas. Entonces, ya no se trataba de documentarme y de saber las opiniones o conclusiones, era pensar yo mismo para ver si mis conclusiones eran similares a las de los especialistas, con el tiempo comenzaron a coincidir. De verdad, me hubiese encantado tener con quien beber roncito oyendo buen rock para hablarlo, pero no se pudo.

Ya en los últimos años supe de la Paradoja de la Costa, una propuesta y relación científica impresionante; aunque su resultado no me sorprendió en absoluto, muchas veces la mayor exactitud no contribuye a la necesidad de la verdad y ya sabía que una de las cosas más difíciles que existen es poner de acuerdo a gente muy inteligente. A veces… Lo perfecto es enemigo de lo bueno.

La Fractura Venezolana y sus Paradojas.

Las fracturas de la sociedad venezolana son obvias y evidentes, aunque muy poco señaladas como conjunto. Se hace mucho énfasis en la diáspora como cénit de la fractura, lo cual es cierto; pero, en menoscabo de las grandes fracturas dentro del territorio donde, la más sonada en las redes sociales, es una minoría de ciudadanos nativos de Zulia y Los Andes -zonas excesiva y brutalmente golpeadas en la crisis- en contra de los habitantes de la Gran Caracas responsabilizándolos por su mayor desgracia en el contexto país.

Las fracturas van desde los abismos entre los ingresos de los criminales con respecto a los docentes o personal de la salud, hasta la gran mayoría con poco acceso a la electricidad y sin internet con respecto a los inmensos lujos de la élite chavista. La fractura entre quiénes solo se informan por el aparato de propaganda chavista hasta los hiperconectados a las redes sociales. Por cierto, craso error calibrar los sectores sociales unidos o fracturados con base en las tendencias de las redes sociales, los desconectados dentro de Venezuela son mayoría y crecen cada día mientras los venezolanos en el extranjero se hacen mayoría en plataformas como Instagram o Twitter.

Cálculos de organismos multilaterales y especializados calculan la diáspora venezolana en casi 7 millones de venezolanos, dentro del territorio estamos -al menos- 28 millones; se espera una nueva oleada de migración venezolana, cuando se levanten los cierres fronterizos, superior al millón en un mes, coincidiendo con una ola de regreso de igual magnitud coincidiendo en tiempo y espacios. Una total paradoja.

El CLAP como organización del chavismo para el control social abarca grandes porciones de territorio coincidentes con las zonas más necesitadas económicamente y con menor acceso a la información. Son el CLAP, el vestigio de Gobernaciones y Alcaldías, y la delincuencia las únicas fuentes de sobrevivencia de sectores sociales que crecen en número cada día que pasa, aunque, se hace coincidente con el aumento sustantivo de la mortalidad y morbilidad en Venezuela; no solo por el coronavirus, que sí ha hecho y hace estragos, es el colapso pleno que asesina: No hay empleo, mala alimentación, quiebre total del sistema de salud, medicinas inaccesibles y escasa capacidad de movilidad. Esto, sumado al dramático aumento de suicidio y la violencia intrafamiliar como consecuencia directa de la crisis. Es paradójico que la crisis de la sobrevivencia lleve a la gente al chavismo y a la delincuencia que, en sí mismos, agravan las posibilidades de subsistencia. ¡Ojo! Este acercamiento no supone respaldo político alguno, estos sectores son los más urgidos de cambio, de hecho, lo tienen mucho más claro; pero no dejarán morir de hambre a sus familias mientras esto ocurre, esa paradoja genera odios insalvables.

La fractura de la dirigencia política en su totalidad con respecto de la base social, dentro y fuera del país, es de grandes dimensiones. No existen hoy referentes que indiquen a las mayorías una solución concreta y cercana a nuestros problemas medulares; la separación total del tiempo político del tiempo social es un productor de rechazos por minuto, la infuncionalidad del liderazgo se traduce en ira. Esta ira no es monopolio del chavismo, la oposición cada vez que levanta esperanza concentra un pico de apoyo que produce adversarios desde sus propias filas ante cada fracaso (independientemente de sus causas). Es paradójico que el rechazo e ira hacia los responsables directos del caos, el chavismo y sus jefaturas, sea equivalente al de sus adversarios, vaya problema… El chavismo logró la ecuación de la transmutación del odio, por eso dejó de importarles que los rechacen, su negocio es que los rechacen y odien a todos dirigentes y partidos por igual.

Una fractura abierta, aunque interesantísima de estudiar, es la de los venezolanos “progresistas” en el extranjero; ellos, en sí mismos, son reflejo de lo anterior con respecto a los delincuentes y corruptos del chavismo en el extranjero. Son venezolanos que en pleno uso de sus facultades y libertades en las sociedades que habitan asumen posturas políticas ajustadas a sus intereses individuales y a su futuro, de fondo eso no admite críticas; sin embargo, eso significa que apoyan tendencias y liderazgos en sus países actuales que son contrarios a lo que los venezolanos dentro del territorio necesitamos con urgencia y -de esas tendencias políticas- ya sabemos cómo terminan porque ya las vivimos. Por esto, no es raro ni sorpresivo que estos venezolanos reciban rechazo e ira, sencillamente sus intereses no están alineados con la mayoría dentro del territorio y el territorio, lógicamente, los escupe. Con un agregado, aunque hubiere cambio en Venezuela, la mayoría de ese sector de venezolanos no regresaría; por ejemplo, nadie obtiene la ciudadanía estadounidense para regresarse a vivir aquí, entonces, simplemente los perdimos, no forman parte de nuestra sociedad, ya encontraron otra.

Una gran fractura, visible hasta en informes internacionales, es la de la autoridad. En Venezuela el desprestigio -bien merecido por sus acciones- de militares, policías y burócratas como el SAIME o SENIAT o ¡Peor! Jueces y Fiscales es grave, tan grave que en el ideario social las instituciones son sinónimos de corrupción, abuso de poder y violación de derechos humanos; no hay respeto a los funcionarios, solo miedo y desprecio total. La crisis institucional de Venezuela es, nada más y nada menos, que la institucionalización del crimen masivo contra la sociedad obligándola a insertarse, aunque fragmentada, conformando el llamado Estado Criminal, o forajido, o cualquier vaina dicha por un teórico antiguo que no tiene idea de lo inédito de lo que nos ocurre.

La gran paradoja de la Venezuela fracturada no es sacar del poder a la tiranía chavista, es liderar y construir instituciones que den gobernabilidad e imperio de la ley. Paradoja y chantaje, porque con ese hecho detonan cualquier iniciativa de desplazamiento de poder porque “Venezuela no es gobernable” y desde sus adversarios no tienen capacidad de gobernar por sí solos, de hacer la sustitución institucional.

Como esta sustitución ya es obviamente generacional introduce otra paradoja. Esta es la generación de venezolanos más golpeada de nuestra historia que coincide con la global generación de cristal y de la “corrección” política.

El Experimento de la Doble Rendija.

Este experimento, con más de 200 años, revolucionó el mundo de la física y del pensamiento desde la primera vez y, es padre del árbol del conocimiento que conocemos hoy como Mecánica Cuántica. Este experimento planteó desde el inicio el asunto del comportamiento de las partículas, las ondas y la luz, tuvo cientos de réplicas y explicaciones, muchísimos fracasos -como la ya desmontada dualidad onda partícula-; definitivamente, diseñar un experimento correcto amerita muchísimo conocimiento y una elevadísima capacidad de abstracción.

Irónica y paradójicamente, Schrödinger se hizo muy famoso por su gato, ya parte de la cultura pop, que fue precisamente una crítica a la forma de pensar y abordar los problemas por parte de los físicos que estudiaban los fenómenos cuánticos en ese tiempo. Pero, la grandeza de Schrödinger fue, precisamente, darle solución desde el pensamiento, desde las matemáticas y desde la teoría física al experimento de la doble rendija; fue él con su Función de Onda donde rescata el determinismo y la causalidad para explicar la dinámica de los átomos y partículas fundamentales usando el contexto como entidad definitoria en un marco de probabilidades.

Sí, sé que suena un poco enredado porque el fondo del asunto lo es; lo que rescato es que pensar cómo se mueven y ubican algunas cosas no depende de quién las ve o quién las mide -como planteaba el problema de la doble rendija- es un contexto invisible que define las probabilidades de que algo ocurra cuando la ocurrencia incide en el comportamiento del contexto, es una interacción dual que hasta puede predecir lo que ocurre cuando la ocurrencia sea un colapso, como los patrones de superposición.

Incluso, nuestro idioma castellano, no asimila bien el significado de la palabra Colapso en términos de las dinámicas físicas, sea newtoniana o relativista.

Lo que me dejó claro, una vez entendí el experimento y su paradoja inicial, es que las paradojas se resuelven siempre cuando una mente preclara asume un método de pensamiento que se constituye en un avance que da la respuesta o, simplemente, algún avance científico le da respuesta. Es decir, las paradojas se resuelven con el método científico. Aclaro: Esto aplica por las paradojas físicas reales, no a las paradojas como experimentos mentales o filosóficos que tienen como objetivo y sentido dejar una posición, método o mensaje.

Usando el símil de la doble rendija. Si midiésemos a un ciudadano C, o a un sector social S, o a alguna institución I, o a algún líder L en alguna de las cajas, seguramente, y por sí solos, podríamos calibrar de donde proviene o no, y donde va a terminar, o no. Pero, si abrimos ambas cajas y medimos, todo se verá alterado y caótico, súperpuesto diría un cuántico; cuando la realidad es que cada uno de ellos incide en el contexto y el contexto incide en ellos más su interacción entre sí y percibimos el colapso, el caos. Pero, eso no supone que sea algo desordenado y sin causas; incluso, con las ecuaciones correctas pudiéramos determinar el patrón en la pantalla de colapso y, con certeza aproximada, tendríamos el patrón de la sociedad fragmentada.

Si fuésemos más creativos y lúdicos… Pongamos una fuente que lance chavismo y otra que lance opositores, midámoslo por separado a ver por qué caja salen, la de la izquierda o la de la derecha, miremos la pantalla a ver dónde se concentran y… Luego, lancémoslos a ambos al mismo tiempo por ambas cajas, no podremos medir cuál sale de cada caja y el patrón del colapso aparecerá, se verán sus concentraciones y fracturas.

Una conclusión paradójica.

Primero que nada ¡Gracias! Gracias por llegar hasta aquí y tolerar tanta grama seca porque… Porque no escribiré mis conclusiones acá, aunque ya dejé algunas claves en el texto, sigo pensando y no diré nada que no haya comprobado o de lo que no esté convencido.

Este escrito es un conjunto de conclusiones aisladas que solo se calibran cuando se mueven, interactúan y colapsan juntas, mi intención es que busques por tus propios medios los significados de conceptos, categorías y ejemplos que usé para que puedas pensarlo y analizarlo sin las presiones y pasiones recurrentes del internet; no reacciones, piensa. Posiblemente puedas agregar cosas que yo no veo o que desconozco, también es posible que puedas encontrar marcos de pensamiento que permitan descifrar estas contradicciones, no dudo que puedas llegar a las causas iniciales.

Este escrito es mi agradecimiento a todos quiénes me felicitaron y me sacaron sonrisas en mi cumpleaños, disfrútalo como si te estuviera brindando unas cervezas.

¡Salud!

Pensar nos mantiene vivos y libres.

Julio Jiménez Gédler

En twitter @Juliococo

Nota del autor: Quiénes aseguran que el Régimen Chavista es un conglomerado criminal y una organización líquida están equivocados.

Súperposición en el movimiento no es un conglomerado, los conglomerados son mezclas de sustancias que no reaccionan entre sí y que tienen una composición final y se definen con esa composición precisa, este no es el caso porque el Régimen Chavista cambia su comportamiento y propiedades de acuerdo al contexto.

No es una organización líquida porque la materia en estado líquido se adapta al recipiente que los contiene y obedece a una mecánica predefinida, pero no al revés; esta organización interactúa con el recipiente, cambia su composición y propiedades y, termina definiendo recipientes que cambian con el tiempo. Recuerden que los estados sólido, líquido y gaseoso no son los únicos, también hay plasma (no son televisores) y condensados (no es leche hervida azucarada) y, las Leyes de Newton no aplican para grandes e ínfimas cantidades de materia y energía.

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